martes, 25 de agosto de 2015

Próximamente: Costa Oeste de EEUU

Pues sí, tras varios meses de incertidumbre podemos decir que ya está todo reservado y nos vamos a los Estados Unidos. Durante el último año nos han salido muchas trabas que parecía que iban a impedir nuestro objetivo, pero, como ya teníamos casi todo el dinero ahorrado decidimos tirar para adelante, así que aquí estamos, a punto de emprender una nueva aventura.

Vamos a hacer el típico triángulo de la Costa Oeste, aquí abajo podéis ver el itinerario y a continuación os lo desarrollo un poco:


A) SAN FRANCISCO: Pasaremos un total de 3 días.

  • 1er día: Yerba Buena Gardens, Fisherman's Warf, Alcatraz, Coit Tower, Lombard Street y Chinatown.
  • 2do día: Golden Gate Park (California Academy of Sciences, Young Museum, búfalos...) y saldremos por la playa Ocean Beach, Golden Gate Bridge, Fort Point y Little Italy.
  • 3er día: Japanese Tea Garden en el Golden Gate Park (lo visitamos ese día porque es cuando sale gratis), Haigh-Ashbury (barrio donde se originó el movimiento hippy), Alamo Square (con las Painted Ladies), Mission Dolores, City Hall, Aquarium of the Bay (en Fisherman's Warf), y Ghirardelli Square.
B) YOSEMITE: el 4to día cogemos un tour de 4 días que nos va a llevar a los siguientes destinos. Este día está dedicado para visitar el Parque Nacional de Yosemite.

C) FRESNO: ese mismo día haremos noche en Fresno por la proximidad a Yosemite.

D) LAS VEGAS: el 5º día hacemos camino hacia Las Vegas, y como no tenemos muy claro a qué hora vamos a llegar, ya que son bastantes km (más de 400), pues improvisaremos sobre la marcha.

E) CAÑÓN DEL COLORADO: el 6º día estará dedicado a visitar el Grand Canyon National Park, concretamente vamos a visitar la parte sur, llamado South Rim.

F) ANAHEIM: el 7º día es el último del tour. Nos ofrecen la posibilidad de hacer la vuelta hasta Los Angeles en lugar de volver a San Francisco, así que nos venía muy bien. Pero no nos quedamos en ahí, sólo llegar a Los Angeles cogeremos un bus que nos llevará hasta Anaheim para visitar Disneyland (¿os pensábais que estando tan cerca del primer parque que creó Walt Disney íbamos a perder la oportunidad de ir?) Llegaremos esa noche y pasaremos allí el 8º y el 9º día.

G) LOS ANGELES: el 9º día por la tarde pondremos rumbo a Los Angeles, donde pasaremos los últimos días del viaje. Como nos vamos a hospedar en pleno Hollywood Blvd aprovecharemos esa noche para darnos una vuelta por la zona.
  • 10º día: Universal Studios Hollywood. El parque lo cierran a las 18:00, así que al salir visitaremos el City Walk y volveremos hacia Hollywood para intentar ir al Whisky a Go Go o al Roxy, que son de los pubs más famosos de Sunset Blvd. 
  • 11º día: este día los vamos a dedicar a la playa. Visitaremos Santa Mónica y Venice Beach, en donde tenemos pensado hacer una pequeña locura que ya veréis. 
  • 12º día: visitaremos todo los que nos interesa ver del Downtown (Walt Disney Concert Hall, Bradbury Building, Olvera Street...). Al final de la tarde subiremos al Observatorio Griffith para ver anochecer desde allí. 
Al día siguiente, y seguramente que muy a nuestro pesar, nos tocará volver a la realidad.

RESUMEN DE LOS PREPARATIVOS: ha sido todo un caos, tanto, que nos ha parecido que nada nos salía bien a la primera, pero finalmente, hemos conseguido reservarlo todo y organizarlo más o menos bien. 
  1. Vuelos: Contando con que los billetes los reservamos con mes y medio de antelación, no nos ha salido del todo mal de precio, he visto gente a la que le ha salido más o menos igual reservando con 6 meses de antelación, de todas formas no os fiéis, cuanto antes, mejor. Finalmente el itinerario no me disgusta, Barcelona-Atlanta, Atlanta- Los Angeles.Sí, si, Los Angeles, ya que volar a San Francisco incrementaba el billete una barbaridad, así que el ahorro es de unos 500 euros. Para llegar a San Francisco, tras mucho indagar, la mejor opción (y más barata) es coger un bus en Union Station con la compañía Megabus, con un coste por los dos billetes de 80. La verdad es que es una paliza, soy consciente, pero el ahorro es considerable, así que posiblemente, tras tantas horas de viaje (10h + 5h de vuelos y 7h de bus) lleguemos bastante cansados, pero el subidón de llegar a destino lo compensa todo. La vuelta será más tranquila porque ya estaremos en Los Angeles, y el itinerario es Los Angeles-París, París-Barcelona. 
  2. Alojamientos: San Francisco es una ciudad carísima para ir de hotel, y los baratos dan miedo (zonas bastante chungas, hoteles sucios y con bichos...), los hostels nos siguen pareciendo bastante caros, así que nos decidimos por tener nuestra primera experiencia Airbnb, ya os contaremos qué tal, porque quizá se merezca un post aparte. En el tour tenemos cubiertas las 3 noches en hotel, y en Anaheim también hemos reservado en un hotel a 5 minutos de Disneyland. Y para Los Angeles, de nuevo Airbnb. 
  3. Desplazamientos: en San Francisco, lo mejor es coger el SF City Pass, que por 94$ te cubre 7 días de transporte público ilimitado y la entrada a la mayoría de atracciones que vamos a ver (museos, Alcatraz, etc). El tour contratado nos hace los desplazamientos más largos, y por 288$ con el alojamiento y las entradas incluido, más 35$ por llevarnos a Los Angeles, así que esa parte ya está arreglada. Para Anaheim, salen buses constantemente desde Pershing Square, y, aunque tarda casi dos horas en llegar, resulta cómodo. Y por último, en Los Angeles, el pase ilimitado de 7 días sale por unos 25$. Algunos nos decían que estamos locos por no alquilar coche en Los Angeles contando con las dimensiones gigantescas de la ciudad, pero creo que el tráfico tampoco lo tiene que poner muy fácil, así que ya os contaré qué tal funciona el transporte público, y además contaminamos menos. 


Otras cosas a tener en cuenta: Seguro de viaje (super importante), rellenar documento ESTA (para entrar a EEUU es obligatorio, pero hacedlo en la página oficial que está en inglés, que son 14$, si os metéis en otra para hacerlo en español os van a cobrar más de 70$, así que ojito con esto!), adaptadores para los enchufes, candados HOMOLOGADOS para las maletas, y cargarse de paciencia en las aduanas...

Próximamente... LA AVENTURA COMIENZA!!!

     

jueves, 21 de mayo de 2015

Un día en Xàtiva

Este año, por motivos varios (laborales mayoritariamente), no habíamos podido hacer ninguna escapada, pero una vez resuelto el problema, y aprovechando que el pasado día 12 hicimos 3 años de casados, nos decidimos a visitar algo de la Comunitat Valenciana, que la tengo poco explotada, y además sólo podíamos permitirnos una excursión de un día, así que indagando sobre los municipios de la misma provincia de Valencia, nos interesó Xàtiva.

El municipio, de unos 30.000 habitantes, es uno de los más antiguos (según testimonios de poblamientos) de la fachada mediterránea.  De hecho, nos sorprendió gratamente la cantidad y calidad del patrimonio cultural que conservan, desde el paleolítico (como la Cova Negra), pasando por los íberos, romanos, musulmanes, hasta la cristianización.

Entre los recursos que tiene el lugar, nos decidimos por visitar el Museo de l'Almodí y, por supuesto, el #castillodexativa.

Museo de L'Almodí
Me pareció increíble la cantidad de objetos que se conservan, sobre todo los pertenecientes a época íbera. Os dejo algunas fotos para que os hagáis una idea, pero siempre lo digo, lo mejor para conocer una ciudad es visitar su museo de historia, así que recomendado queda.

Cabeza masculina íbera

Impresionante esta pila islámica en mármol del s.XI



Por 2,50 euros tenéis entrada a este y a la pinacoteca que también está muy bien, además, tuvimos la suerte de coincidir con una exposición temporal de Sorolla, así que redondo.

Saliendo de allí, y ya una hora razonable de comer, entramos a Casa Floro, ya que una chica muy maja nos lo recomendó. Por lo visto es un restaurante súper conocido por la zona, muy pequeño, pero parece que estés comiendo en casa. El servicio muy bueno, la comida casera y muy rica, mención especial a la crema catalana que estaba espectacular (teniendo en cuenta mi exquisito paladar catalán, jaja), y el precio muy razonable.

Y tras el descanso oportuno emprendimos camino hacia el Castillo de Xàtiva, y digo emprendimos, porque siempre escogemos la forma más difícil de llegar a los sítios más complicados, supongo que nos va la aventura... En fin, si véis el castillo desde abajo (también se ve desde fuera de la población), está en la sierra Vernisa, que está a una altura más que considerable, pero las apariencias engañan, no se tarda tanto es subir, unos 20 minutos más o menos desde el centro de la población, 30 minutos desde la estación de tren. Para los menos "aventureros", se puede subir en coche casi hasta la puerta y también en un trenecito que se coge en el centro.


El principal interés que nos despertaba este castillo es que su origen data de los íberos, quienes empezaron la construcción, posteriormente, tras la conquista romana, se construyó una segunda fortaleza que comunicaba con la anterior, y finalmente, los árabes la reformaron.

No me esperaba para nada el grado de conservación tan bueno que tiene, y ya son unos cuantos los castillos que llevo a las espaldas, o mejor dicho, a los pies... Me impresionó  muchísimo, la verdad, y las vistas preciosas. Os dejo unas imágenes para que lo apreciéis vosotros mismos.



Panorámica parte delantera (si clickáis sobre la foto se ve mejor)
Vista del Castillo Menor desde el Castillo Mayor
Motivos árabes
Aljibe de épcoa romana de 430m3 de capacidad
Panorámica parte trasera (lo mismo, si clickáis la veréis mejor)
Prisión en la que estuvo retenido el Conde de Urgel (entre otros muchos) justo antes de morir en 1433
Edificación hoy cafetería del centro de visitantes del Castillo de Xátiva
Quién nos iba a decir que iba a ser tan provechoso el día, y a tan sólo 50 minutos en tren de Valencia. Si aún no conocéis esta población os recomiendo la visita, porque de verdad que merece la pena, y ya no sólo por su alucinante patrimonio histórico, también porque el simple hecho de pasear por las calles de su centro histórico se hace muy agradable.


Nos vemos pronto!!


domingo, 5 de octubre de 2014

Lugares para visitar en otoño

Sinceramente, no puedo entender el recelo que mucha gente tiene al otoño, a mi me parece una estación preciosa, llena de romanticismo y nostalgia. Ya queda atrás el calor del verano, aquí en ocasiones sofocante, los días largos (eso sí que lo echaré de menos), las bebidas frías (ahora mejor un té o una buena infusión). Las primeras lluvias renuevan el aire y limpian las calles, huele a otoño, el olor de la tierra mojada por la lluvia...

Desgraciadamente no puedo permitirme el lujo de ir de viaje también en otoño, pero para los que podáis, hay muchísimos sítios a los que ir y disfrutar de paisajes otoñales espectaculares, así que aquí os dejo algunas ideas. Además, para los que podáis elegir, tened en cuenta que viajar en esta época, es un 28% más económico que en verano, merece la pena. No los he visitado personalmente, pero con el tiempo, espero hacerlo.

NUEVA YORK
Imagen de: fineartamerica.com
Otoño es una estación perfecta para disfrutar de la ciudad, cuando Central Park se tiñe de colores ocres. Climáticamente también lo agradecerás, ya que ni tendrás que soportar las altas temperaturas del verano ni el intenso frío del invierno. Además es época de algunos importantes eventos tales como el Maratón de Nueva York (primer domingo de noviembre), Halloween, y el gran desfile de Acción de Gracias a finales de noviembre.

TOKIO
Imagen de: japan-guide.com
En Japón hay un fenómeno que tiene lugar en esta época llamado momiji, que es cuando las hojas de los árboles toman tonos rojos y rosas formando un precioso paisaje. Y como sítio de referencia, el parque de Shinjuku Gyoen, en el centro de la ciudad de Tokio. Además, el verano en Japón suele ser muy agobiante, así que esta época da un respiro para disfrutar de este espectácular lugar.

LA TOSCANA
Imagen de: traveler.es
El otoño es tiempo de vendimia en la Toscana italiana, por lo tanto, se puede disfrutar de los mantos dorados que forman los viñedos en su paisaje. Varios pueblos son los que hacen fiestas del vino por estas épocas. A destacar, el municipio de Chianti.

QUEBEC
Imagen de: elsouvenir.com
La estación otoñal es una época perfecta para recorrer los bosques que rodean esta ciudad canadiense. Todo se tiñe de colores ocres, naranjas, amarillos, dorados... un espectáculo natural que invita a perderse por sus espacios antes verdes y difrutar de las hojas caídas de los árboles maple o arces, que son el símbolo del país. También es época de migración de aves, así que si miráis al cielo, muy posiblemente podáis ver gansos alzando el vuelo hacia el sur.

PARQUE NACIONAL DE LOS LAGOS DE PLITVICE (CROACIA)
Imagen de: taringa.net
Si cerramos los ojos y nos dicen que nos imaginemos un lugar idílico en mitad de la naturaleza, seguramente será algo muy parecido al Parque Nacional de los Lagos de Plitvice. Creo que es un lugar que hay que visitar por lo menos una vez en la vida. Cualquier época es buena, pero el inconveniente de Croacia en verano es su masificación turísitica, así que el otoño puede ser una buena época para una visita más tranquila.

NORUEGA
Imagen de: vuelaviajes.com
Quizás penséis que es un lugar bastante frío como para visitar en otoño, pero en realidad octubre es el mejor mes (además de febrero y marzo) para disfrutar de la espectacular aurora boreal. Probablemente sea uno de los fenómenos más bellos que nos regala el cielo, así que si no os molestan las temperaturas, es un mes perfecto para visitar este país.

PARQUE NATURAL DEL MONTSENY (BARCELONA)
Imagen de: skyscanner.es
Para mí merece mención especial este parque natural, ya que me crié a los pies de estas montañas, y es donde he vivido gran parte de mi vida. Fue declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1978, gracias a su gran diversidad paisajística y faunística.  Es uno de esos lugares en los que cuando llega el otoño todo se trasnforma creando tapices de colores ocres que le dan ese encanto tan especial. Caminar sobre las hojas caidas entre las preciosas hayas no tiene precio. Es el parque más antiguo de Cataluña y además, para los amantes del senderimso, dispone de numerosas rutas de las que disfrutar.


domingo, 31 de agosto de 2014

Viaje a Holanda y Bélgica (Tercera Parte)

Lo prometido es deuda, y tras superar la primera semana de vuelta al trabajo, aquí llego con la última parte del viaje.

Sexto día: GAASBEEK - BRUSELAS

Hay una extraña costumbre en Bruselas de cerrar los lunes, así que para este día habíamos planeado ir a la localidad de Gaasbeek, a unos 10 km de la capital, para visitar el castillo que lleva su nombre, ya que días antes del viaje había comprobado en su web que los lunes de julio y agosto permanecía abierto para visitas, así que para allá que nos dirigimos.

Sin coche es bastante fácil y rápido de llegar. Cogimos un autobús en Gare du Midi, que era la más próxima que teníamos al apartamento y en aproximadamente media hora llegas a la localidad, y con la facilidad de que tiene parada justo en la entrada al Castillo de Gaasbeek.

Desde fuera no se ve el castillo pero cuando te empiezas a adentrar por los dominios te das cuenta de la extensión que lo rodea. Si no, mirad algunas fotos:


Y como somos como cabras, derechos hacia dentro del bosque...
Y al girar por una curva que hacía el camino, nos encontramos el castillo, imponente, como si el tiempo no hubiera pasado, en perfecto estado. El Castillo de Gaasbeek es algo diferente a los que habíamos visto en nuestros anteriores viajes, pero aún así tiene un encanto especial.

Y al llegar a la puerta... la desilusión fue terrible, ¡estaba cerrado! Por lo visto no había actualizado la web con los nuevos horarios y allí nos quedamos. Teníamos ante nosotros el castillo-residencia reconvertido a museo y una enorme puerta de madera impedia nuestro paso. Estos belgas y sus horarios una vez más... En fin, tras hacernos a la idea, y ya que estábamos allí, decicimos explorar un poco más los dominios.




Después contactar un poco con la naturaleza para descansar algo de tanta ciudad, y ya con las pilas recargadas, nos fuimos de vuelta a Bruselas.

Una vez allí, Dani y Noe decidieron irse al apartamento a descansar, así que como aún era pronto, Tony y yo aprovechamos para ver qué estaba abierto aún para visitarlo. Tras pasar por la Grand Place cruzamos el Ayuntamiento por su hermoso patio interior.


Y fue entonces cuando recordamos que la Catedral, que días antes la habíamos visto desde fuera, aún estaría abierta, así que nos dirigimos directamente hacía ella. Había que visitarla, ya que la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula es una de las visitas más importantes de Bruselas por estar considerada la principal iglesia católica de Bélgica.  Como ya comenté, lo que destaca en el interior de la Catedral es el inmenso órgano de 4000 tubos y 4 teclados...

... y este precioso púlpito barroco tallado en madera en el año 1699 por Verbruggen

 

Y aquí una imagen de la nave central.

 
 Muy próximo a la Catedral se encuentra el Parque Real o Parque de Bruselas. Lo vimos con el Free Tour, pero con el diluvio que nos estaba cayendo encima no tuvimos ocasión de observarlo como merece, por lo que nos pasamos por allí. No es un parque exhuberante pero es muy digno y por la tarde hay un cierto ambiente animado.



Y por supuesto, justo enfrente, el Palacio Real, la sede de la monarquía belga, aunque sólo para actos, ya que desde 1831, la residencia de los reyes se ubica a las afueras de Bruselas, en el Palacio de Laeken. Se puede visitar por dentro, así que si vais con tiempo (no como nosotros), podéis entrar.


Y de ahí nos dirigimos hacia el centro de nuevo para comernos un buen gofre, y el sitio elegido fue finalmente una gofreria muy próxima a la Grand Place. Así que nos sentamos en la terracita y nos dimos el gustazo mientras escuchábamos a dos chicas tocar el violín.


Tras el subidón de azúcar aprovechamos para hacer algunas compras y callejear para descubrir pequeños rincones de la ciudad. Sinceramente, lo mejor para conocer bien una ciudad es perderse por sus calles y dejar que tus pasos te lleven a nuevos sitios.

Iba siendo hora de refrescarse con una cerveza por lo que decidimos dirigirnos hacia el Hard Rock Cafe, que está en la Grand Place, no sin antes pasar a ver la estatua de bronce de Everad't Serclaes, ejecutado en el siglo XIV mientras defendía Bruselas. Se dice que tocar su brazo da buena suerte, y ya se puede ver lo desgastado que está...


Estando en el Hard Rock Cafe, nos reunimos con Dani, Noe y Álex, que ya había salido de trabajar, así que en lugar de tomarnos algo allí (precios caros), acabamos en un antro que nos llamó la atención. Está algo escondido y desde fuera no ves el lugar, pues tienes que subir unas escaleras. El sitio por dentro es de los más curioso por su tematización: las mesas son ataúdes con esqueletos dentro, y si lo pides, te sirven la cerveza en un cráneo. Además la camarera es española. Las fotos no son de muy buena calidad ya que es un lugar muy oscuro, pero para que os hagáis una idea:


Y con la noche ya echada encima, de vuelta al apartamento, cenita y a la cama.


Séptimo día: BRUSELAS

Amanece nuestro último día en Bruselas y nos disponemos a ver las últimas cosas que nos quedan por visitar, y por supuesto, lo que podemos visitar con el tiempo que tenemos, dados los horarios.

Una visita que no puede faltar si viajáis a la ciudad es el Palacio de la Justicia, por desgracia, actualmente en obras, lo que no te permite disfrutar de la belleza del edificio por fuera, pero por dentro es espectacular. Hoy día continúa siendo sede de los tribunales de justicia de Bélgica.

Mide unos 26.000 metros cuadrados y tiene una altura de 104 metros. Se construyó entre los años 1866 y 1883. Tiene un vestíbulo abierto de unos 100 metros de altura.




El interior también es accesible al público dentro del horario de apertura, y si el vestíbulo os parece impresionante, el interior es sobrecogedor.


El Palacio de la Justicia está situado en la parte alta de la ciudad y su entrada principal se encuentra en la Plaza Poelaert, desde donde se puede contemplar una panorámica de la ciudad.

Muy cerca ahí se encuentra la Iglesia de Notre Dame du Sablon, una de las más bonitas de toda Bélgica. Fue construida en el siglo XV en el mismo estilo gótico de Brabante que la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, de hecho, a mi por dentro me pareció como una reproducción en pequeño de la Catedral.


Lo que destaca de su interior, como podéis comprobar en esta foto es la cantidad de luz natural que entra gracias a sus grandes y numerosas vidrieras.

La mañana estaba resultando fructífera, así que aprovechando que íbamos bien de tiempo fuimos a visitar el Museo de la Ciudad del que hablé anteriormente, situado en la Grand Place, La Maison du Roi, por haber sido residencia de los monarcas durante mucho tiempo. Aquí os dejo algunas fotos para que os hagáis una idea de lo que podéis ver en el interior. La verdad es que por 4 euros, la visita merece la pena.

Las 3 Gracias
Vajillas
Aquí se puede apreciar mejor que se trataba de una residencia.
En el último piso se encuentra la colección de trajes del Manneken Pis (más de 200) organizado por países. Qué desilusión con el de España, no os digo más...


Y después de comer y hacer las compras de última hora nos dirigimos hacia casa de Álex que sería, una vez más quien nos llevaría al aeropuerto. Menudo respiro al saber que el aeropuerto del que salíamos era el Internacional de Bruselas y no Charleroi, ya que éste último está a más de 80 km de la ciudad. Si podéis elegir, evitad los vuelos a Charleroi, ahorraréis tiempo.

Y hasta aquí el viaje, ahora de vuelta a la normalidad y a ahorrar para el del año que viene.

CONCLUSIONES

Es cierto que con un día que pasamos en Amsterdam es difícil hacerse una idea, pero por mi anterior experiencia en Holanda he de decir que los holandeses me parecen personas muy educadas y dispuestas. Nadie grita por las calles ni dentro de los bares. Me llama mucho la atención el silencio que hay al pasear por la ciudad. Al contrario de los belgas. En general, hemos sentido que nos han tratado bastante mal, es como si no nos quisiesen allí. A la mayoría de sitios a los que entrábamos no ponían ningún tipo de interés en atendernos, a pesar de pedirlo, atendían a todos antes que a nosotros, y cuando por fin lo hacían, era de malas maneras.

Bruselas, como ya nos comentó Álex, es una ciudad que suele estar muy sucia, no sé si tendrá que ver el que pasen recoger la basura sólo dos veces a la semana o simplemente que la gente no duda a la hora de tirar basura al suelo.

En Brujas, por lo menos Tony y yo, nos quedamos con las ganas de ver muchas cosas, pero entre la retención en la carretera y otros factores, no pudimos verlo todo, así que es posible que algún día volvamos, porque ya de entrada me pareció una ciudad sacada de cuento de hadas.

Por otro lado, la fama que tienen el chocolate y la cerveza belgas es merecida. En cuanto al chocolate, se nota la calidad en cualquier tipo, y la cerveza, a parte de la amplia variedad, suele gustar incluso a los poco cerveceros por su agradable sabor. Inconveniente: como todo en Bélgica, es muy caro, no te tomas una cerveza en ningún sitio por menos de 3,50 euros en el mejor de los casos. Al igual que comer, que por muy barato que busques, siempre te acabas gastando más de lo que quisieras y comiendo no muy bien. Eso sí, a partir de 16 o 18 euros ya puedes comer bastante bien.


En fin, a los que habéis llegado aquí porque estáis pensando viajar a Bélgica, espero que os haya sido de ayuda, y por supuesto, estaré encantada de recibir comentarios o preguntas.


Saludos y hasta pronto!!!